Tengo miedo, desilusión, por momentos confusión pero sobre todas las cosas impotencia.
No entiendo dónde estamos parados, no entiendo hacia donde vamos, las fichas y figuritas que se cambiamos frente a los ojos de todos nosotros que boquiabiertas, miramos sin decir nada, sin darnos tiempo siquiera para pensar lo que están haciendo.
Me dan lastima sus discursos, me dan lastima sus fundamentos, pero más lastima me da que se fundamenten y “ apoyen” en gente que no tiene los medios para discernir siquiera entre un ministro de economía, un diputado, la legislatura o el congreso, donde todo es igual para ellos, porque “ ellos “ no le están dando a esta gente siquiera la posibilidad de pensar, de aprender, de discernir entre una u otra cosa, no le dan la posibilidad de elegir.
No quiero discriminar, pero yo vi a esa gente caminando hacia la plaza, y el 98 % puedo decir que provenía de clases sociales muy bajas, y muy escasas de recursos, esta es lamentablemente mucha de la supuesta gente que los apoya, donde en realidad todos o muchos de nosotros sabemos que pocos lo hacen por sentirse verdaderamente representador por ellos, sino porque son la única opción.
Me sigo sintiendo mal, no sé que hacer, trato de no mirar la tele, de no leer un diario y de intentar creer que las cosas pueden y deben cambiar, que no nos merecemos esto ni que hagan esto con nuestro país, si bien es verdad que muchos de nosotros tenemos la culpa de que esto ocurra, o mejor dicho de que ellos estén allí donde están, puedo decir felizmente que nunca les di mi voto, pero esto tampoco me tranquiliza, porque las cosas son igual y no puedo lavarme las manos y decir - bueno yo no los vote, entonces que exploten – porque en definitiva el que explotaría seria mi país!
No necesito mirar un noticiero, ni leer un diario, para saber lo que pasa en el país, no necesito escuchar a distintos partidos políticos ni importantes medios de comunicación o de estadística, me basta con mirar un discurso de nuestros dirigentes, con ir al supermercado, con mirar las calles de la ciudad, y por sobre todo con mirar las caras de la gente, las plazas plagadas de cartoneros o de pobres nenes de escasa edad aspirando pegamento para saber como anda el país, no hace falta ir a un barrio de escasos recursos para ver lo mal que estamos, basta con caminar una tarde por cualquier barrio de la ciudad para ver lo que somos o mejor dicho como estamos.
Sé que es más fácil mirar para otro lado e intentar que todo esto no nos afecte, pero tarde o temprano la ficha siempre nos cae y por algún u otro lado nos termina afectando.
Me sigo sintiendo igual, con mucha impotencia......
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3 comentarios:
Un paseo por tu camino
un placer tus comentarios
un mundo en nuestras manos
un acercamiento lejano ;-))
un abrazo, pepa
tristeza, mucha tristeza. Todos los dias cuando escucho la radio "de alla" me da triseza. Cuando veo comentarios como el tuyo, como el de gente que aprecio y que sabe como va la cosa, me da tristeza...
La tristeza salió de compras, y el stock no se agota nunca...
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