Ayer, entre ese dolor de estomago que no pasaba y la tele mediocre que se digan a dar los productores argentinos, o la gran mayoría de ellos, apague y me dormí.
En ese recordar, que eso ya había pasado hace mucho tiempo, pero que en realidad vuelve como una ráfaga de aire pesada que prefiero olvidar, el sueño se complica, pero la vida continua.
Se puede estar preocupado por el trabajo, la familia, las obligaciones, y el manifestar, me cansa me aburre y me hace mal, prefiero tomarme mi tesito de Tisana que me hace bien y me baja varios cambios.
- ¿Será mi nueva droga? - Seguramente, pero que bien me hace!!
En ese ir y venir de suposiciones y preocupaciones, los días pasan y las anécdotas quedan, el cansancio se suma y las alegrías salen a la luz cuando parece que uno esta por explotar!
El cielo sigue siendo el mismo de aquellos años, lo sigo mirando y me sigue transmitiendo eso que solo allí puedo encontrar, veo, miro y salen recuerdos, historias, momentos y me duermo.
miércoles, julio 02, 2008
viernes, abril 25, 2008
Ayer, se fue otro, hoy llega otro y así sigue la cosa..
Tengo miedo, desilusión, por momentos confusión pero sobre todas las cosas impotencia.
No entiendo dónde estamos parados, no entiendo hacia donde vamos, las fichas y figuritas que se cambiamos frente a los ojos de todos nosotros que boquiabiertas, miramos sin decir nada, sin darnos tiempo siquiera para pensar lo que están haciendo.
Me dan lastima sus discursos, me dan lastima sus fundamentos, pero más lastima me da que se fundamenten y “ apoyen” en gente que no tiene los medios para discernir siquiera entre un ministro de economía, un diputado, la legislatura o el congreso, donde todo es igual para ellos, porque “ ellos “ no le están dando a esta gente siquiera la posibilidad de pensar, de aprender, de discernir entre una u otra cosa, no le dan la posibilidad de elegir.
No quiero discriminar, pero yo vi a esa gente caminando hacia la plaza, y el 98 % puedo decir que provenía de clases sociales muy bajas, y muy escasas de recursos, esta es lamentablemente mucha de la supuesta gente que los apoya, donde en realidad todos o muchos de nosotros sabemos que pocos lo hacen por sentirse verdaderamente representador por ellos, sino porque son la única opción.
Me sigo sintiendo mal, no sé que hacer, trato de no mirar la tele, de no leer un diario y de intentar creer que las cosas pueden y deben cambiar, que no nos merecemos esto ni que hagan esto con nuestro país, si bien es verdad que muchos de nosotros tenemos la culpa de que esto ocurra, o mejor dicho de que ellos estén allí donde están, puedo decir felizmente que nunca les di mi voto, pero esto tampoco me tranquiliza, porque las cosas son igual y no puedo lavarme las manos y decir - bueno yo no los vote, entonces que exploten – porque en definitiva el que explotaría seria mi país!
No necesito mirar un noticiero, ni leer un diario, para saber lo que pasa en el país, no necesito escuchar a distintos partidos políticos ni importantes medios de comunicación o de estadística, me basta con mirar un discurso de nuestros dirigentes, con ir al supermercado, con mirar las calles de la ciudad, y por sobre todo con mirar las caras de la gente, las plazas plagadas de cartoneros o de pobres nenes de escasa edad aspirando pegamento para saber como anda el país, no hace falta ir a un barrio de escasos recursos para ver lo mal que estamos, basta con caminar una tarde por cualquier barrio de la ciudad para ver lo que somos o mejor dicho como estamos.
Sé que es más fácil mirar para otro lado e intentar que todo esto no nos afecte, pero tarde o temprano la ficha siempre nos cae y por algún u otro lado nos termina afectando.
Me sigo sintiendo igual, con mucha impotencia......
No entiendo dónde estamos parados, no entiendo hacia donde vamos, las fichas y figuritas que se cambiamos frente a los ojos de todos nosotros que boquiabiertas, miramos sin decir nada, sin darnos tiempo siquiera para pensar lo que están haciendo.
Me dan lastima sus discursos, me dan lastima sus fundamentos, pero más lastima me da que se fundamenten y “ apoyen” en gente que no tiene los medios para discernir siquiera entre un ministro de economía, un diputado, la legislatura o el congreso, donde todo es igual para ellos, porque “ ellos “ no le están dando a esta gente siquiera la posibilidad de pensar, de aprender, de discernir entre una u otra cosa, no le dan la posibilidad de elegir.
No quiero discriminar, pero yo vi a esa gente caminando hacia la plaza, y el 98 % puedo decir que provenía de clases sociales muy bajas, y muy escasas de recursos, esta es lamentablemente mucha de la supuesta gente que los apoya, donde en realidad todos o muchos de nosotros sabemos que pocos lo hacen por sentirse verdaderamente representador por ellos, sino porque son la única opción.
Me sigo sintiendo mal, no sé que hacer, trato de no mirar la tele, de no leer un diario y de intentar creer que las cosas pueden y deben cambiar, que no nos merecemos esto ni que hagan esto con nuestro país, si bien es verdad que muchos de nosotros tenemos la culpa de que esto ocurra, o mejor dicho de que ellos estén allí donde están, puedo decir felizmente que nunca les di mi voto, pero esto tampoco me tranquiliza, porque las cosas son igual y no puedo lavarme las manos y decir - bueno yo no los vote, entonces que exploten – porque en definitiva el que explotaría seria mi país!
No necesito mirar un noticiero, ni leer un diario, para saber lo que pasa en el país, no necesito escuchar a distintos partidos políticos ni importantes medios de comunicación o de estadística, me basta con mirar un discurso de nuestros dirigentes, con ir al supermercado, con mirar las calles de la ciudad, y por sobre todo con mirar las caras de la gente, las plazas plagadas de cartoneros o de pobres nenes de escasa edad aspirando pegamento para saber como anda el país, no hace falta ir a un barrio de escasos recursos para ver lo mal que estamos, basta con caminar una tarde por cualquier barrio de la ciudad para ver lo que somos o mejor dicho como estamos.
Sé que es más fácil mirar para otro lado e intentar que todo esto no nos afecte, pero tarde o temprano la ficha siempre nos cae y por algún u otro lado nos termina afectando.
Me sigo sintiendo igual, con mucha impotencia......
viernes, abril 04, 2008
04/03/2008
Intimidad, de esa que pocas veces logramos tener.
Indiferencia, de esa que suelo demostrar cuando algo no me gusta o me hace mal.
Dolor, de aquel que todos pasamos y pasaremos.
Amor, del que algún día pensamos que sentimos, y luego confirmamos que solo pensamos, hasta que llega ese nuevo amor.
Entre una clase de administración y el subir esos 7 pisos para llegar al aula, de aquel espectro que dice llamarse profesor, la rutina y el aburrimiento que se suman a un terrible dolor de espalda, luego de una noche de almohadilla caliente y dioxaflex, es que se va terminando la semana. Una mas, como las ultimas, que pasa volando, sin poder darme cuenta siquiera en que día estoy, para llegar a un fin de semana que pasa volando tras una comida afuera, amigos, un cine y una paseada de perro por el barrio y un poco de familia.
De aquellas cosas me acuerdo, cuando los sábados eran plaza serrano fija, alguna que otra compra, cafecito con amigas y comilona de paso, para pasar a una noche llena de cerveza y no recordad mucho mas, hombres que pasaban, veían, compraban o solo miraban, alguna que otra risa de esas tales como ,- no me importa mucho nada, solo pasarla bien – que dura un rato, un tiempo y después se va sola porque hasta eso vuelve a aburrir.
De esos fines de semanas corriendo, interminables, de salida viernes, sábado y por que no algún domingo a un ritmo mas traqnui, pero más veloz, que corre en lugar de caminar y que si no hago lo que pienso ahora, se paso y perdí la oportunidad.
¿De esto se tratara la vejeces? Es decir, del ni poder darte cuenta que el tiempo pasa volando y nos amargamos cuando pensamos que así es, que el tiempo siempre corre igual, solo que ahora lo vivo como si fueran 12 horas al día y de chica eran algo así de 30 horas diarias.
Indiferencia, de esa que suelo demostrar cuando algo no me gusta o me hace mal.
Dolor, de aquel que todos pasamos y pasaremos.
Amor, del que algún día pensamos que sentimos, y luego confirmamos que solo pensamos, hasta que llega ese nuevo amor.
Entre una clase de administración y el subir esos 7 pisos para llegar al aula, de aquel espectro que dice llamarse profesor, la rutina y el aburrimiento que se suman a un terrible dolor de espalda, luego de una noche de almohadilla caliente y dioxaflex, es que se va terminando la semana. Una mas, como las ultimas, que pasa volando, sin poder darme cuenta siquiera en que día estoy, para llegar a un fin de semana que pasa volando tras una comida afuera, amigos, un cine y una paseada de perro por el barrio y un poco de familia.
De aquellas cosas me acuerdo, cuando los sábados eran plaza serrano fija, alguna que otra compra, cafecito con amigas y comilona de paso, para pasar a una noche llena de cerveza y no recordad mucho mas, hombres que pasaban, veían, compraban o solo miraban, alguna que otra risa de esas tales como ,- no me importa mucho nada, solo pasarla bien – que dura un rato, un tiempo y después se va sola porque hasta eso vuelve a aburrir.
De esos fines de semanas corriendo, interminables, de salida viernes, sábado y por que no algún domingo a un ritmo mas traqnui, pero más veloz, que corre en lugar de caminar y que si no hago lo que pienso ahora, se paso y perdí la oportunidad.
¿De esto se tratara la vejeces? Es decir, del ni poder darte cuenta que el tiempo pasa volando y nos amargamos cuando pensamos que así es, que el tiempo siempre corre igual, solo que ahora lo vivo como si fueran 12 horas al día y de chica eran algo así de 30 horas diarias.
jueves, marzo 27, 2008
miércoles, febrero 13, 2008
jueves, enero 17, 2008
viernes, enero 11, 2008
11 / 01 / 2008
Mírame mírame, pero no me mires tanto que me de cuenta.
Mirame hasta ahí nomás, cosa que lo sienta pero que haga como que no.
Te miro al pasar y casi siempre encuentro tu mirada, su forma, son tus ojos y tu manera de decir las cosas.
Raro rara en mi, en andar, en mis convicciones en mi sentir en mi especular en mi adorar en mi descansar en mi llorar en mi querer en mi planear en mi olvidar en sacar en mi poner en mi agarrar en mi todo, que muchas veces es poco para vos.
¿Sigo pensando que esto me pasa solo a mí? ¿ O te incluyo en mi soñar?
Mirame hasta ahí nomás, cosa que lo sienta pero que haga como que no.
Te miro al pasar y casi siempre encuentro tu mirada, su forma, son tus ojos y tu manera de decir las cosas.
Raro rara en mi, en andar, en mis convicciones en mi sentir en mi especular en mi adorar en mi descansar en mi llorar en mi querer en mi planear en mi olvidar en sacar en mi poner en mi agarrar en mi todo, que muchas veces es poco para vos.
¿Sigo pensando que esto me pasa solo a mí? ¿ O te incluyo en mi soñar?
jueves, enero 03, 2008
Sé que hice mal, te mire con otros ojos.
No me di cuenta y de un día para otro comencé a mirarte de otra manera, desde otro ángulo, con distintos sentimientos y con mucho más que decir, pensar y sentir.
Hasta siento culpa de ese mirar, que intenta ser tierno y despreocupado, pero que esta lleno de afecto y por que no efecto también.
La sonrisa me sale sola, hasta cuando decís algo que no tiene sentido, no lo puedo evitar.
No te voy a decir que no siento un poco de culpa, porque no te estaría siendo sincera, pero igualmente estoy tranquila porque se como soy y entiendo que se trata de algo raro, fuera de lugar quizá pero totalmente inocente.
Hasta sentir tus manos, encontrar tu mirada en la mía perdida o reconocer un lugar y una posible aventura, era suficiente para despertar de ese no sé que, que me cuesta nombrar.
Así fueron esos tiempos, despreocupados pero limitados.
No me di cuenta y de un día para otro comencé a mirarte de otra manera, desde otro ángulo, con distintos sentimientos y con mucho más que decir, pensar y sentir.
Hasta siento culpa de ese mirar, que intenta ser tierno y despreocupado, pero que esta lleno de afecto y por que no efecto también.
La sonrisa me sale sola, hasta cuando decís algo que no tiene sentido, no lo puedo evitar.
No te voy a decir que no siento un poco de culpa, porque no te estaría siendo sincera, pero igualmente estoy tranquila porque se como soy y entiendo que se trata de algo raro, fuera de lugar quizá pero totalmente inocente.
Hasta sentir tus manos, encontrar tu mirada en la mía perdida o reconocer un lugar y una posible aventura, era suficiente para despertar de ese no sé que, que me cuesta nombrar.
Así fueron esos tiempos, despreocupados pero limitados.
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