Ayer no vi las sombras en mi cuarto.
Eran mas de las 2.00 de la mañana y no podía conciliar el sueño. Seguí mirando a la ventana, donde siempre encuentro las sobras que me acompañan antes de dormir, pero no podía verlas tan claras como siempre, como si incluso ella no estuvieran conmigo anoche.
La cama para mi, el cuarto y toda la casa para mi sola, cada vez más me gusta estar sola allí y pienso en las cosas que cambiaría si yo sola viviera ahí, desde la decoración del living, el lugar de los muebles, las fotos y postales que pondría por las paredes, el orden de los CD, etc.
Tengo que organizarme estos días, sentarme, abrir el mapa y comenzar a marcar los destinos que queremos recorrer con M, sé que nos tomará tiempo, y seguramente no coincidamos en muchos lugares, pero por suerte ya acordamos que si hay algo que no nos guste cada uno lo hará por su lado, para luego volver a juntarnos en otra ciudad. Me emociona hacer algunos recorridos sola, si bien este viaje cuando comencé a pensarlo era sola, ahora ya somos dos.
Hable mucho con F el viernes, nos juntamos a tomar mate y a charlar, eran las 3.30 AM y seguíamos analizando posibilidades de los sueños, las verdades que muchas veces no podemos ver, por momentos reíamos como chiquitos y por otros nuestros ojos se volvían mojados como cuando nos dicen algo que no nos gusta o simplemente nos retan. Son esos momentos los que me gusta compartir con la gente que quiero, con los que son sinceros y dicen las cosas como las sienten intentando mostrar una realidad, que muchas veces difiere de la que nosotros creemos o queremos escuchar.
Muertos de sueño, a las 4.00 AM nos fuimos a dormir, incluso con las luces apagadas seguíamos diciendo algunas cosas, hasta ese momento en que no recordas mas y supones que el sueño te alcanzó.
lunes, julio 24, 2006
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