jueves, junio 29, 2006

Recuerdos

Un asfalto perfecto, de esos que no había visto nunca. La calle y la vereda exactamente iguales!! ni un papel, ni una lata o botellita, ni boletos por el suelo!
Pero eso no resume el lugar, lo magnifico es como todos sienten ese respeto por lo que es de ellos y lo cuidan......claro esta que allí las reglas se cumple, porque se hacen cumplir, ese también es un punto importante...
La vista desde la ventana del living era increíble, 6 piso, lo suficientemente alto para mirar por arriba de los demás edificios, pero no tanto como para que el mismo descordine con el paisaje y el entorno.
Las montañas, el cielo a veces azul/ celeste y otras más gris, cuando indicaba que estaba por nevar....... delante de nosotros, el Casino, moderno y espejado desentonando la atmósfera, queriendo imponer el presente y la evolución de la arquitectura, también el trampolín de salto olímpico, a unos 1000 metros, ya sobre la montaña, iluminado por las noches, podías verlo desde cualquier punto de la ciudad, dando siempre la sensación de que un salto desde allí enviaría al susodicho directo al Arco de la Av. Maria Teressa Strasse, corazón de la ciudad.
Las paradas de colectivos, con pequeñas placas electrónicas que indicaban los minutos faltantes para el arribo del bus, la gente esperando correctamente, pero no es fila, eso me sorprendió, si porque allí subíamos todos tanto por la parte delantera, como del medio o trasera!! Claro que me llevo tiempo acostumbrarme, porque yo debía subir siempre por delante, tenia que sacar el boleto, por el contrario la mayoría de la gente tenia su tarjeta con bonos mensuales o anuales.
El estar sentado allí, el mirar las caras de la gente la diversidad de culturas que por momentos se mezclaban, claro, ese colectivo llevaba hasta el aeropuerto, hasta el centro deportivo más grande de la ciudad y hasta el complejo estudiantil, donde la mayoría de los estudiantes universitarios vivían.
Los pantalones, las mochilas o bandoleras, el calzado todo era distinto, personas de todas partes venían a estudiar a esa ciudad, yo no entendía mucho el por que, no me resultaba una ciudad tan cultural donde la gente pudiera nutriste, ja pero después me di cuenta, que las comodidades, la tecnología y por la ubicación de la misma, hacían de esa ciudad un lugar fácil de acceder desde varios países limítrofes, con comodidades de ciudad grande y distancias cortas, tanto que con una bicicleta podías manejarte y siempre con la ventaja de estacionar libremente en cualquier lugar, sin tener que pagar!
El puente y el río verde intenso, con sus árboles recorriéndolo todo a lo largo, dando la sensación de terminar dentro de la montaña al final del recorrido, era un lugar bárbaro para sentarse a leer, a escuchar música, para caminar e incluso correr!
Claro que en épocas de invierno u otoño se complicaba mas, por eso las caminatas eran más rápidas y el intentar sentarte al costado del río, sobre esa piedra fría que penetraba era posible, únicamente cuando el sol del medio día pegaba de tal manera que templaba la superficie.
Muchos recuerdos, muchos olores y sensaciones que todavía hoy me cuestan creer que viví, muchos rostros que no se borraron y dudo que así sea, porque me dejaron algo, porque me hicieron vivir una experiencia única, una lejanía; un país y cultura que no estoy segura de querer adoptar como forma de vida, pero que si sirvieron para valorar y querer aun más lo que tengo y lo vivido!

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